Barrio San Francisco

 

Uno de los aprendizajes centrales que surgieron al explorar la problemática del reciclaje nos señala que, para encarar efectivamente sus desafíos, en un contexto como el nuestro, es importante entenderlo como un problema de acción colectiva, que compromete las relaciones de confianza entre las personas e instituciones, desde las que generan los residuos en sus hogares, empresas, y comunidades, hasta las que participan de su gestión -- recolectando, separando por tipos de residuos, y finalmente reciclando. En este artículo, retomamos nuestro ciclo de aprendizaje sobre inteligencia colectiva y reciclaje inclusivo, empezando por presentar nuestras actividades experimentales en el contexto del conocimiento existente y las hipótesis que orientan este trabajo.  

 

Confianza: un factor clave para el reciclaje y la acción colectiva

Considerar el reciclaje como acción colectiva sugiere que la capacidad de los actores (personas e instituciones) de solucionar sus problemas depende de la confianza que existe entre ellos (Ostrom 1998). Por ejemplo, una persona tendrá más ganas de realizar sacrificios individuales para reciclar si sabe que otros miembros de su comunidad harán lo mismo. Alternativamente una institución o fuerza externa podría brindar la capacidad de monitorear cada actor, asegurando que haga su parte, y proveyendo la infraestructura y la coordinación para estimular o facilitar los comportamientos individuales (Mansbridge 2014).

Considerando estos conceptos, las prácticas de reciclaje se pueden considerar como un dilema de acción colectiva (Rompf, Kronberg & Schlosser 2017), sobre todo en contextos de poca o débil coordinación institucional, con las siguientes características:

  • Los actores participan de manera voluntaria de programas de reciclaje para mejorar el medio ambiente para todos y todas.
  • El resultado final puede ser aprovechado por cualquiera, independientemente de si el individuo que disfruta de los beneficios recicla o no.
  • El reciclaje es un bien público, y su provisión depende de la cooperación exitosa de un gran número de actores.

Este aprendizaje clave motivó una serie de actividades experimentales de separación de residuos y reciclaje que ponen a prueba soluciones inclusivas y abordan el comportamiento reciclador como un dilema de acción colectiva basadas en la confianza, partiendo de una versión actualizada de las hipótesis principales que habíamos propuesto en el artículo que originó esta serie.  

El núcleo de ambas hipótesis gira en torno a las relaciones de confianza, ya sea entre grupos de recicladores, como entre recicladores y los miembros de una comunidad donde se generan los residuos y se necesitan servicios para gestionarlos.

 

 

 

 

 

Experimentando para prototipar, aprender y fortalecer relaciones de confianza

Las actividades experimentales que proponemos y llevamos adelante en los últimos meses, desde el #AccLabPY y en el marco del proyecto Asunción Ciudad Verde de las Américas - Vías a la Sustentabilidad (Asunción Sustentable), trabajan sobre tres intervenciones que proponen abordar estas relaciones a través de diversas formas de participación para promover o iniciar vínculos de confianza.

 

Mapeo Participativo de la Experiencia del Reciclador: empezando por un taller en el que exploramos un día en la vida de los recicladores del barrio San Francisco, iniciamos un proceso de mapeo participativo e inteligencia colectiva que nos lleva a mapear en detalle y de manera colaborativa, las jornadas de recolección de 10 recicladores de la comunidad del barrio San Francisco, incluyendo miembros y no miembros de la Asociación de Recicladores de dicho barrio.

 

El objetivo del mapeo participativo es sistematizar y socializar lo aprendido con los recicladores, como punto de partida para un diseño participativo de nuevas formas de coordinación y gestión que incrementen la confianza y la cooperación entre los miembros de la asociación. En conjunto, se produjeron mapas detallados de las rutas y puntos de recolección, incluyendo los tipos de residuos recolectados, sus cantidades, puntos adicionales de recolección con potencial y prácticas asociadas al trabajo de los 10 recicladores a los cuales acompañamos. Se realizaron además entrevistas a profundidad con empresas generadoras de residuos a escala, intermediarios en la venta de reciclables y empresas recicladoras.

Fortalecimiento de la Asociación de Recicladores del Barrio San Francisco: la segunda línea de trabajo consiste en un acompañamiento semanal de la asociación, ofreciendo asistencia técnica y apoyo en la formalización de la asociación, el fortalecimiento de sus prácticas cooperativas, de comunicación y de la confianza interpersonal entre sus miembros. Dentro del conjunto de acciones concretas, por ejemplo, a través de las actividades del proyecto Asunción Sustentable, pudimos incluir la instalación de una báscula común para los miembros, en la futura planta de reciclaje que se planea instalar en la comunidad con apoyo del PNUD, en el marco del mencionado proyecto. Este trabajo también sirve como nodo central de conexión entre las demás actividades, conectando los aprendizajes y facilitando la participación continua de los recicladores en cada actividad, de manera a que las actividades se ajusten a sus necesidades y a su contexto. 

 

 

Canastos 2.0: aprovechando una iniciativa ciudadana de Intervenciones Urbanas Ligeras (IULs), organizada por El Granel, OCA y el ICPA/Goethe Zentrum Asunción, modificamos 12 canastos de basuras callejeros, para habilitar la separación de residuos en su punto de origen. Para lograr el cambio en esta infraestructura tradicional del sistema de gestión de residuos de las ciudades paraguayas, diseñamos una guía de creación de rejillas personalizadas, fáciles de fabricar e instalar a bajo costo. Estas rejillas, que puedan acomodar al menos una bolsa de residuos de 100L en cada sección, dividen a los canastos en dos secciones: un espacio para residuos reciclables y otro para no reciclables.

 

 

Estas tres líneas de acción y experimentación han generado aprendizajes valiosos que serán el foco de las siguientes entregas de esta serie, dividida en tres partes:

(1)    En la primera, compartiremos la guía detallada que desarrollamos para replicar nuestra intervención urbana ligera, junto con los aprendizajes claves que surgieron de ella.

(2)    Continuaremos con un artículo que resume las historias y aprendizajes del mapeo participativo con los recicladores del barrio San Francisco, junto con sus propuestas para avanzar hacia un trabajo más cooperativo y productivo.

(3)    Finalizaremos la serie mirando al futuro de posibilidades que se abren desde el PNUD a partir de estos aprendizajes y en el marco de actividades del proyecto Asunción Ciudad Verde de las Américas - Vías a la Sustentabilidad.

 

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* Colaboraron en este artículo:

Claudia Montanía es Ph.D. en Economía por la Universidad de Extremadura, España, e investigadora afiliada del Regional Economics Applications Laboratory de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign. Desde agosto de 2020 apoya al equipo del Laboratorio de Aceleración como consultora independiente, colaborando en tareas de análisis de datos y de investigación de base.

Alejandra Acuña Balbuena es estudiante del programa de Maestría en Estudios Latinoamericanos (con foco en Gobernanza Ambiental y Resiliencia) de la Universidad de Nuevo México. Voluntariamente colabora en esta serie preparando, revisando y traduciendo borradores que resumen los insumos que alimentan este trabajo.

 

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