Asegurar el impacto de las políticas públicas: Integración del enfoque de género a la gestión de riesgos.

14 jul 2014

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Paraguay ha aprobado recientemente la Política Nacional de Gestión y Reducción de Riesgos. La misma constituye un salto cualitativo, ya que incorpora el enfoque de la gestión de riesgos al Estado y prioriza la acción preventiva sobre la reactiva.  La puesta en vigencia requiere de esfuerzos coordinados y eldesarrollo de capacidades.

En ese contexto, Yolanda Villar, especialista de Género del PNUD para la región de América Latina y el Caribe, brindó capacitaciones a técnicos y técnicas de la SEN, Municipalidad de Asunción, Líderes Comunitarios y Centros Municipales de Asunción en el marco del VIII Plan de Acción DIPECHO para América del Sur, financiado por la Comisión Europea de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea; además trabajó con técnicos de las gobernaciones y municipios de los Departamentos de Ñeembucú y Misiones en el marco del fortalecimiento de las Secretarías de Gestión de Riesgo departamentales, del proyecto “Respuestas a las Inundaciones del Paraná”.

En una sencilla pero profunda entrevista Yolanda compartió sus impresiones sobre esta experiencia.

¿Cuál es tu evaluación respecto al trabajo que se está desarrollando actualmente en Paraguay relacionado con la integración del enfoque de género a la política de gestión de riesgos?

En el contexto actual, de la aprobación reciente de la política de gestión de riesgos,que tiene como eje transversal el enfoque de género, es fundamental el apoyo a las instituciones de gobierno para lograr una aplicación real de este enfoque.  Yo creo que el apoyo que PNUD está dando en este caso a la SEN, es clave para el desarrollo del país, y tiene sentido que sea un aporte de PNUD, porque el foco está en el desarrollo.

En este marco hay que reconocer  que los desastres tienen una influencia directa en el desarrollo del país y que éste  aumenta o disminuye el riesgo de desastres. Creo que es básico ese enfoque y por ende que tanto los temas de género, de igualdad de derechos y oportunidades como de trato hacia mujeres y hombres influyen también en el desarrollo del país.

¿Cuáles consideras los conceptos clave para esta etapa?

Yo diría que son dos:

· Los desastres no son neutrales, afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres.  Cómo viven los hombres y las mujeres antes de un desastre condiciona  su resiliencia ante un desastre.

· Los hombres y las mujeres construimos los riesgos de manera diferente. En el sentido incluso físico: construyes la vivienda donde no deberías.  Construyes la resiliencia y los medios de vida.  Toda esa construcción es diferente, precisamente porque el papel que tienen mujeres y hombres es diferente.

¿Qué actividades se desarrollaron en tu visita a Paraguay?

Trabajamos con la SEN en la integración a nivel interno de la institución del enfoque de género como eje transversal de la política.

 Luego trabajamos en Ñeembucu y Misiones pensando cómo aplicar la política nacional a nivel departamental y también a nivel de las comunidades, ya que todo el manejo de política pública es nacional, pero los desastres se dan en lo local.  Entonces es básico que las comunidades disminuyan sus vulnerabilidades, aumenten sus capacidades y sepan prepararse.  Así, la gestión de riesgos ayuda incluso a la gobernanza del país, porque se fortalecen las instituciones y las coordinaciones, ya que la gestión de riesgos permite poner en práctica altos niveles de articulación de actores.

También hemos desarrollado actividades con los sociosECHO, es decir el grupo de instituciones que desarrollan proyectos del área de Gestión de Riesgos en Paraguay, con el apoyo de la Unión Europea.  Con ellos hemos realizado análisis de nivel conceptual. 

Así, las actividades han ido desde lo práctico hasta lo conceptual.  Ello me dio una visión completa del tema. En gestión de riesgos está en vigencia el Marco de Acción de Hyogo, y este marco es respuesta de país, no de la SEN, ni de un sólo grupo. Como tal, invita al país a ver el conjunto de sus fortalezas y debilidades para atender a estas situaciones y cumplir con los compromisos. 

¿Qué has encontrado de diferente en Paraguay desde tu misión anterior?

Hacia 4 años que no venía y de entrada me ha llamado la atención la instalación del tema gestión de riesgos.  Ahora está más trabajada a nivel de discurso y de voluntad. También, como sorpresas gratas, el encuentro con personas que cuentan con capacidad técnica y experticia en el área,  aun cuando el país no haya sido afectado por desastres recientemente.

Así, diría que el principal cambio se ha dado a nivel del paradigma.  Teniendo esa transformación presente en el ente rector, ¡eso es un buen punto!

¿Cuáles serían tus recomendaciones para los siguientes pasos de este proceso?

Sin dudas, el desafío es dar una respuesta eficaz y diferenciada según necesidades de las personas (sobre todo en contextos de emergencia), pero no perder el punto de vista estratégico. Y no solo en cuanto al marco normativo,  sino en cuanto a la vinculación de actores. 

Los socios ECHO que trabajan los proyectos de CHAKE OU y Chaco Rapére en el país tienen, por su llegada directa a la comunidad, un papel protagónico y preponderante en este sentido.  Una gran responsabilidad, pues llegan a la comunidad, en donde está el problema instalado como cotidianeidad.  Y eso permite llegar a aplicar el enfoque de género, desde la práctica.