La perspectiva del Desarrollo Humano es el lente con el cual el PNUD se enfoca en el desarrollo de la gente, definiendo los grandes desafíos que aún quedan por abordar. El Informe Nacional de Desarrollo Humano tiene como objetivo contribuir en la generación de información crítica para la toma de decisiones informadas y promover un futuro mejor para todos, sin dejar a nadie atrás.

El informe se enfoca en la Energía, un aspecto crucial para medir el desarrollo humano. La energía es central para el ejercicio de los derechos sociales, para la economía, para la salud y el bienestar general de la gente. La energía producida en Paraguay es en su mayoría limpia y renovable, pero debemos tener presente que también es limitada.

Es posible ampliar la disponibilidad de este recurso, a través de la innovación y el desarrollo de nuevas fuentes de energía hídrica, solar o eólica. Estamos ante la necesidad de prepararnos para el futuro que se avecina y tomar las decisiones para asegurar el cumplimiento del ODS 7, que promueve el acceso a energía asequible y no contaminante para todos y todas.

 

Desigualdad social ubica a Paraguay en el grupo de “desarrollo humano medio”

Las estadísticas oficiales de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) corroboran logros en la reducción de pobreza en Paraguay. La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del 2007 estimaba que el 45,3% de la población vivía en condición de pobreza, mientras que la del 2018 estima que solo el 24,2% vive en condición de pobreza (de ingresos) y el 4,8% vive en condición de pobreza extrema. Desde esta perspectiva basada exclusivamente en los ingresos, se observa que Paraguay ha avanzado notablemente en la última década, aprovechando el crecimiento económico sustentado por la bonanza de los commodities.

Leer artículo completo